Adam Murphy.
Viudo. Guardabosques. Montañero.
Lobo solitario. Depresivo. Amargado.
Ese era yo, solo en mi montaña.
Espaldas anchas. Metro noventa.
Musculado. Barba. Pintas de animal.
Todos saben mi historia y la de mi esposa.
Se despeñó escalando. Conmigo. Murió.
Estaba patrullando, como siempre.
Y entonces Abby se estampó en mi vida.
Literalmente. Cayó montaña abajo.
Estaba inconsciente. Sangrando.
Había estado huyendo de algo. O alguien.
La llevé a casa. Estabilicé. Curé.
Mi pequeño santuario de soledad.
Mi pequeño mundo donde nadie entra.
Entonces abrió los ojos.
Y mi mundo se sacudió hasta los cimientos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario